El Capullo de la Mariposa

6/1/2003

Octubre, 1999, África

Pregunta: A medida que compartimos las Verdades de Jesús con los otros, y las personas se quieren arrepentir y salir de sus denominaciones, ¿Qué debemos decirles a ellos?

Aunque las personas quieran salir de sus denominaciones, es mejor intentar impedirlas ¡si usted puede! La razón es esta… Si ellos saben y descubren nuevas Verdades de Dios tales como confesar los pecados unos de los otros, llevar las cargas unos de los otros, reprenderse unos a los otros diariamente, y tirar el fermento de la masa (esas Verdades siempre estuvieron en la Biblia, pero han sido olvidadas, ignoradas, o simplemente desobedecidas por rebelión), entonces ellos deben compartir estas cosas con sus amigos más allegados. Nosotros incentivamos a las personas a llevar esas nuevas Verdades que vieron de Dios y compartirlas con otras personas dentro de las denominaciones.

Ellos tienen amigos y familiares que son parte de esas denominaciones. La Biblia dice que quien recibe un Depósito en confianza debe probar ser fiel a él. Si aquella persona que encontramos tiene dones de Él por la palabra de Dios, ella debe ser obediente y fiel con las relaciones que ya tiene. Cuando las personas son obedientes y fieles en sus relaciones actuales, entonces una de dos cosas puede ocurrir: o muchas vidas serán cambiadas en aquella denominación y juntas abandonarán sus “letreros” y “títulos”, o, como ocurrió en Jeremías, la persona que está intentando conservar y caminar en las Verdades de Dios será echada en una cisterna y expulsada de la denominación.

Pero alguien que se arrepiente y simplemente sale de puntillas por la puerta trasera no está siendo fiel con la Verdad que Dios le entregó. Si usted estuviese en un hotel y sintiese olor de humo y viese que había un incendio y saliese de puntillas por la puerta trasera, eso lo haría responsable por la muerte de varias personas. Cuando alguien descubre que una denominación está “incendiándose” no deje que salga de puntillas por la puerta trasera. Nosotros enseñamos a las personas a gritar de los techos, “¡Aprendan los caminos de Dios! ¡Obedezcan a Dios! ¡Tengo buenas nuevas—existen muchas verdades que aún no experimentamos! ¡Nosotros podemos ser libres de pecado! ¡Nosotros podemos ser un solo pueblo en vez de individuos separados! ¡Nosotros podemos ser una Iglesia verdadera contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán!” Así animamos a las personas a permanecer en las denominaciones y ser fieles con sus familiares y amigos, y entonces un milagro acontecerá o ellas serán pateadas con todo. Pero nosotros no dejamos que escapen por la puerta de atrás cuando sienten olor de humo.

Si todos son obedientes de esa manera y nosotros llamamos a todos a ser obedientes de esa manera, entonces no somos nosotros construyendo la Iglesia, es JESÚS construyendo Su propia Iglesia. No estamos intentando agregar personas que piensan como nosotros pensamos. Estamos intentando hacer que todos sean obedientes a los caminos de Dios, donde quiera que estén. Y cuando Jesús sacudiere el árbol, los buenos frutos se desprenderán. Puede haber más de diez buenas personas en aquella denominación. Puede haber un ciento de personas buenas en aquella denominación. Pero si alguien sale a hurtadillas por la puerta trasera y deja la denominación tranquilamente entonces existen diez o cien personas que podrían haber tenido sus vidas totalmente cambiadas…y ellas nunca lo sabrán.

Si usted toma un capullo de oruga y lo corta con un estilete, y lanza la mariposa que hay adentro, ella nunca volará. Es solamente el proceso de luchar para salir del capullo lo que da a la mariposa la fuerza para ¡Volar!

Entonces, pida a las personas que están comenzando a ver estas Verdades de Dios para que se queden y sean fieles con sus amigos y familiares, no usando pretextos y sin mezclarse con la desobediencia. Pida que permanezcan con valentía en esta nueva Verdad que descubrieron de Dios. Si fueren fieles, obedientes, animosos y dispuestos a pagar cualquier precio independientemente de cualquier potencial rechazo, entonces ellas serán como una oruga que está transformándose en mariposa y emergiendo del capullo.

Las personas aprenderán muchos de los caminos de Dios sólo por causa de todo rechazo que experimentaren. Entonces no vamos a robar de ellas el crecimiento, abriendo el capullo y quitando a la mariposa de adentro. Nosotros haremos que luchen para salir…para que ELLAS PUEDAN ¡¡¡VOLAR!!!

 
...y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella...Mateo 16:18